Meditación de Adviento
- Lourdes Pinto

- 12 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Esta sencilla meditación nos ayuda a centrarnos de nuevo en el verdadero significado del Adviento y la Navidad. Lourdes nos recuerda tres preguntas sencillas que Jesús nos hizo en uno de sus mensajes para ayudarnos a mantener nuestra mente y nuestro corazón enfocados en Él.
Mi meditación del rosario para el Adviento
11/12/25
He estado viviendo en la Casa de Retiro Nuestra Señora de la Gracia en perfecta sencillez y pobreza. Vivo en silencio y oración, fusionada con mi amado Esposo, y en íntima unión de corazón con mi Madre del Silencio. Solo tengo unas pocas ropas sencillas, y no necesito nada más. Comparto mis comidas con mi Amado y también son muy sencillas, pero deliciosas. Experimento en esta sencillez de vida una paz y una alegría perfectas, porque estoy continuamente ante la Luz de Dios. Al vivir en este santo silencio, oigo con tanta claridad la voz de mi Dios y mi Madre que me hablan, y puedo entrar en oración y conversación con ellos. Es Adviento, y en esta casa no hay decoraciones navideñas, pero la Luz del Salvador brilla intensamente en esta humilde morada. En casa y en el mundo se gastan muchos esfuerzos y dinero en árboles, luces, adornos, innumerables decoraciones y extravagantes fiestas navideñas, pero es una representación falsa de la Navidad.
La Sagrada Familia recibió al Rey de reyes, el Mesías, en un pobre establo. No había absolutamente ninguna riqueza del mundo, pero los corazones de María y José estaban preparados para recibir al Salvador, porque sus corazones eran puros, vacíos de sí mismos, humildes, inocentes y pobres. Por lo tanto, recibieron la Luz de su Salvador e irradiaron Su Luz en la pobreza del establo. El pobre y destartalado establo fue transformado por la Luz del mundo en la santa y gloriosa morada de Dios.
En esta humilde y silenciosa morada me di cuenta de cuánto ha engañado Satanás a la humanidad, incluyéndome a mí misma, con muchas distracciones y frivolidades.
El Adviento se ha contaminado con el consumismo y el materialismo. Sin embargo, en el silencio de esta capilla, contemplando la Luz de Jesús Eucaristía, medito sobre cómo María y José se prepararon para la primera Navidad. Se adentraron en el silencio como pareja santa y en una oración profunda y continua. Las dificultades y los sufrimientos de las semanas previas al nacimiento de Jesús se vivieron con total confianza y abandono a la Voluntad de Dios mediante el silencio perfecto y la oración. Sus ofrendas terrenales para Jesús fueron un pesebre de paja con humildes cobijas de lino y pañales. Sin embargo, pudieron presentar a Jesús las ofrendas más grandes y perfectas de sus corazones: pureza, sencillez, pobreza, confianza perfecta, fe perfecta y amor perfecto. El Corazón del Niño Jesús se deleitó y les iluminó con Su Luz celestial del amor y la gratitud de Dios.
Mi mayor y más perfecta preparación para la Navidad es permitir que el Espíritu Santo y mi Madre hagan mi corazón pobre en todas las cosas de este mundo, para que pueda entrar y celebrar la alegría del nacimiento del Dios-Hombre como un solo corazón con la Sagrada Familia.
Jesús, en el primer día de mi retiro, dijo que Su deseo más profundo es tener mi corazón totalmente vacío para poder llenarlo con tesoros eternos.
Deseo que te hagas pobre en todas las cosas de este mundo para que puedas contener en ti las riquezas de los misterios de Dios... Medita en este Adviento sobre la pobreza de la Sagrada Familia, ya que éramos ricos, en sobreabundancia, de los misterios de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Éramos ricos en amor eterno y, por consiguiente, en medio de grandes dificultades y sufrimientos humanos, poseíamos la alegría; una alegría que el mundo nunca podrá conocer. Esta alegría en la tierra, que vivió la Sagrada Familia, es el fruto del tercer clavo de la crucifixión, la muerte a uno mismo. Mi más profundo deseo, esposa Mía, es que tengas el corazón totalmente vacío para que Yo pueda llenarlo con tesoros eternos. 2/12/25
El 30 de enero del 2018, Jesús nos enseñó cómo reconocer nuestros apegos desordenados. Dijo: Es:
Cualquier cosa que debilite tu deseo de Mí,
te distraiga de Amarme,
y aparte tu mirada de Mí.
Recibo estas palabras de mi Señor, de una forma nueva, como un precioso regalo que me hace en este Adviento. Sus palabras tienen como objetivo protegerme de las trampas del maligno y de mis propios apegos desordenados y egocéntricos. Estas palabras son La luz de Dios que guía a mi miserable corazón para mantenerme en el camino de la pobreza, la sencillez y de morir a mí misma. Debo entrar en cada día de Adviento preguntándome:
¿Qué ha debilitado hoy mi deseo de Cristo?
¿Qué me ha distraído impidiéndome amarlo?
¿Qué ha hecho que aparte mi mirada de Él?
Por lo tanto, mi mayor deseo para el Dia de Navidad es poder presentar a mi Jesús un corazón más vacío y abierto, para que, como María y José en el primer Dia de Navidad, pueda recibir de Dios los tesoros de los Misterios del Amor Divino con los que Él desea bendecirme.
El 9 de diciembre celebramos la fiesta de San Juan Diego. Arrodillémonos ante nuestra Santísima Madre como un solo corazón con Juan Diego en su pobreza, sencillez, humildad e inocencia, y abramos nuestros corazones, como Juan Diego abrió la tilma, y oremos:
Mi Reina Madre, abro mi corazón para recibir de ti las gracias que Jesús quiere que yo y todas Sus almas víctimas, pequeñas, puras y humildes, recibamos esta Navidad: la plenitud de las gracias transformadoras que Jesús obtuvo para nosotros mediante Su pasión, muerte y resurrección. Coloca estas hermosas rosas de los Misterios del Amor Divino en mi corazón para producir en mí, y en todas las almas víctimas ocultas de Dios, el esplendor de la nueva y divina santidad para gloria de Dios. Amén.

