Amor Crucificado

Comunidad Católica

I. ANUNCIACÍON

En Jesús crucificado la divinidad queda desfigurada, despojada de toda gloria visible, pero está presente y es real. Solo la fe sabe reconocerla: la fe de María, que une en su corazón también esta última tesela del mosaico de la vida de su Hijo; ella aún no ve todo, pero sigue confiando en Dios, repitiendo una vez más con el mismo abandono: «He aquí la esclava del Señor» —Papa Benedicto XVI, homilía a los cardenales, 21 de nov. de 2010. (Camino sencillo p.150).

II. VISITACIÓN

 

«Proclama mi alma la grandeza del Señor». Mi pequeña, estas son las palabras de Mi Madre al entrar en la casa de Isabel. Medita estas palabras conmigo. Mi madre vivió su vida en alabanza al Padre. Ella vivió siempre consciente de quién es el Padre. Su alma estaba en un estado constante de sobrecogimiento.

En el momento de la Encarnación, Mi corazón humano y divino se fusionó haciéndose UNO con el de Mi madre y se consumió en el fuego de amor del Espíritu Santo. Juntos proclamamos la grandeza del Padre.

Al tener conocimiento de la grandeza y la majestad de Dios, María tenía también conocimiento perfecto de sí misma; por eso afirma que ella es la sierva del Señor. Quiero que vivas más profunda y perfectamente en el conocimiento de la grandeza, la majestad y la bondad de Abba, nuestro Padre. Así vivirás más perfectamente como Mi sierva. La sierva perfecta y santa del Señor, María Santísima, es llevada por el Espíritu Santo a servir a su prima Isabel.

...El Espíritu de Dios mueve a los puros y humildes de corazón a servir como siervos de sus hermanos y de sus hijos, conscientes de quién es Dios, para llegar a ser siervos de Dios. El verdadero conocimiento de Dios siempre moverá al alma a servir en la más pura humildad. Ustedes son los siervos del Señor; sírvanse unos a otros conscientes de la inmensidad del amor de Dios (18/09/11). —Camino sencillo p. 66.

 

III. NACIMIENTO

 

«En esta fiesta de la Natividad [...] comienza el misterio de la Pasión».

—San Gregorio de Nisa (c.335-395), «Sermón de la Natividad de Cristo»; PG 46, 1128f.  (Camino sencillo p.136)

 

IV. PRESENTACIÓN

 

La fusión de corazones tiene lugar por medio de la espada del sufrir como UNO. Por medio de la unión en el sufrimiento, mueres más y más a ti mismo, hasta que ya no eres tú quien vive, sino que soy Yo quien vive en ti... La fusión de corazones es el beso de la unión, el abrazo del Espíritu Santo, el abrazo del Amor (3/12/12) (Camino sencillo p. 230).

 

 V. JESUS ENCONTRADO EN EL TEMPLO

 

El Papa Francisco dijo de San José:

¿Cómo ejerce José esta custodia? Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor. Está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como en los difíciles, en el viaje a Belén para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dramático de la huida a Egipto y en la afanosa búsqueda de su hijo en el Templo; y después en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde enseñó el oficio a Jesús…

Y aquí añado entonces una ulterior anotación: el preocuparse, el custodiar, requiere bondad, pide ser vivido con ternura. En los Evangelios, san José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura.

¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a Sus signos, disponible a Su proyecto, y no tanto al propio. …José es «custodio» porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado. —Homilía al comienzo de su ministerio petrino, 19 de marzo, 2013. (Camino sencillo p.298-299).