Amor Crucificado

Comunidad Católica

Esta cruz representa a nuestra comunidad

El Señor nos la dio en el año 2009 (año de los sacerdotes), después de habérsela pedido en oración.

 La cruz representa el amor de Cristo que muere para liberarnos del pecado y darnos Su vida. Nuestra vocación es vivir este amor.

En el centro está el cáliz de la Preciosa Sangre que purifica y da vida. Todos los bautizados participan en el sacerdocio real. Unimos nuestra sangre con la Sangre de Cristo en cada Eucaristía para ser con Él víctimas de amor, un sacrificio vivo ofrecido al Padre por los sacerdotes, familias y por muchos.

La Preciosa Sangre brota del cáliz como la sangre y el agua que brotaron del corazón traspasado de Jesús. Cuando nos convertimos en uno con Él, Su promesa se cumple:

«"El que tenga sed, venga a Mí; y beba el que cree en Mí".
Como dice la Escritura:
De su seno brotarán manantiales de agua viva.» (Juan 7, 37-38)

El cáliz y la Sangre juntos forman una "M" que representa a la Santísima Virgen María, cuya sangre es una con Jesús y es el canal de todas las gracias. La “M” también representa a las Madres de la Cruz y los Misioneros de la Cruz (mujeres y hombres de la comunidad) que, con María, abrazan a Jesús crucificado.

La estola representa el sacerdocio de los bautizados y el ministerial, alimentado por la Preciosa Sangre y la ofrenda sacrificial de todas las víctimas de amor.

El Espíritu Santo da vida y unidad a todos. «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con Su sombra» (Lc. 1,35). Con María y unidos en comunidad, buscamos ser llenos del Espíritu Santo y dar gloria a Dios con nuestras vidas.

Cruz en San Pedro, 2010 clausura del año  2010,                      Cruz en Fátima, 2017, centenario de las apariciones

                        del sacerdote.

La "M" de María en nuestra cruz se inspira en la "M" en la entrada de la Capilla de la Preciosa Sangre, Notre Dame du Laus, Francia. Aquí, en el año 2009, Amor Crucificado recibió una gracia especial para ser cálices vivos y, con María, consolidar la Comunidad en la Preciosa Sangre. Ver historia🔗

«"Cuando lleves la cruz de la misión en tu pecho, recibirás inmensas gracias".

Mi Señor, ¿Deseas el cuerpo en la cruz? 

"No, porque al colocarte la cruz, es tu cuerpo el que está en la cruz. Cuando el Padre mira a cada uno de ustedes usando esta cruz, verá el cuerpo de ustedes crucificado en la cruz"».
—4/5/10