Amor Crucificado

Comunidad Católica

ORACIONES

Tu vida es una oración

Cuando digo que tu vida es una oración, [quiero decir que] tu vida es una ofrenda. Ofrecerme tu vida es la oración perfecta. Tus pensamientos dirigidos a Mí, dirigidos al amor, son una oración. Tu deseo de saber de Mí, de amarme y de servirme es una oración. Cuando me tocas, es una bellísima oración. Tus palabras de aliento y amor a los demás son una oración. Tus esfuerzos para traer paz y unidad a las familias son una oración. Tu sonrisa es una oración. Pero tu oración más perfecta es tu sufrimiento puro unido a Mí y a Mi Madre.

La oración de sufrimiento puro es la fragancia más dulce que llega y deleita el Corazón de nuestro Padre. Esta es también la oración que produce abundancia de frutos. Esta es la oración que está más unida a la Mía cuando intercedo ante el trono de Mi Padre.

Por esta razón, el sufrimiento de soledad de Mi Madre produjo y sigue produciendo una lluvia de gracias sobre el mundo. Deseo que las Madres y los Misioneros de la Cruz se perfeccionen en la oración del sufrimiento.

–Pero, Señor mío, ¿y que me dices de la oración contemplativa y de la oración de alabanza?

–Es por medio de la oración contemplativa que llegas a conocerme, es la oración en la que te lleno, oriento y formo, pero es la oración del sufrimiento con la que me honras, me consuelas, me amas, y participas en la redención de las almas. La oración de gratitud y acción de gracias debe ser el aire que respiras  23/8/10, Camino Sencillo, p.278.

🔗 Peticiones de oración

Oraciones a Jesús
Consagración a la Preciosísima Sangre de Jesús

Misericordioso Salvador, consciente de mi nada y de Tu sublimidad, me pongo a Tus pies y te agradezco por las muchas pruebas de Tu gracia. Te agradezco especialmente por tu Cruz y Preciosa Sangre por la cual revelaste tu amor infinito, perdonaste nuestros pecados y nos compartiste tu vida eterna.

En presencia de nuestra Madre, María, mi ángel guardián, mi santo patrón y de toda la compañía del cielo, me uno voluntariamente con todo mi corazón y para siempre, Oh amado Jesús, a Tu Preciosa Sangre, con la cual Tú has redimido al mundo del pecado y de la muerte.

Te prometo, con la ayuda de tu gracia, y hasta el máximo de mis fuerzas, amarte y así darme a Tí del todo como víctima unida a Tí, Víctima de Amor en la Cruz.

Confieso y me arrepiento de mis pecados, de mi frialdad y de todos los actos de falta de respeto que he cometido contra Ti. Hago reparación por mi deslealtad a Tu Preciosa Sangre y te ofrezco satisfacción por las muchas profanaciones que los hombres cometen contra ese precioso precio de su salvación. Señor Jesús, te ofrezco el amor, el honor y la adoración que tu Santísima Madre, tus fieles discípulos y todos los santos han ofrecido a tu Preciosa Sangre.

 

Te pido que olvides mis pecados y frialdad, y que perdones a todos los que te ofenden. Rocíanos, Oh Divino Salvador, y a todos, con Tu Preciosa Sangre, para que nosotros, Amor Crucificado, podamos amarte de ahora en adelante con todos nuestros corazones, y honrar dignamente el precio de nuestra salvación. Amén.

Coronilla de la unidad de Amor Crucificado

Con el rosario:

Comienzo:    Credo, Padre Nuestro, Ave María.

Cuentas grandes:
Jesús, Víctima de amor, Amor Crucificado. Por tu Preciosa Sangre y las lágrimas de tu Madre, haznos UNO.

Cuentas pequeñas: 
Con tu Preciosa Sangre y las lágrimas de tu Madre... purifica nuestros corazones y haznos UNO.

Repetir (3x): 
Súfrelo todo Conmigo, no siendo ya dos sino UNO, en Mi sacrificio de amor.

 

Final: Salve

De la Beata Conchita

Oraciones marianas
Consagración a la Virgen María

Renuevo hoy mi consagración a través de la víctima pura de amor de Dios, María Santísima. A través de su perfecta oblación, como uno en el perfecto sacrificio de amor de Jesús, presento mi vida a Tí, Abba, nuestro Padre. Recibe mi vida como el sacrificio puro de amor de Cristo, por la purificación de la Esposa de Dios, la Iglesia.

Madre mía, recibe mi "fiat", impuro y vacilante, y hazlo perfecto en ti.

Te consagro, mi dulce Madre, todo lo que soy y todo lo que tengo.

 

–Te entrego mis manos para que, a través de las manos traspasadas de tu Hijo, puedan convertirse en tus instrumentos de amor, reconciliación, paz y sanación.

–Te entrego mis pies para que permanezcan descalzos, completamente separados de todo lo que no es tu Hijo Santísimo; Pies que continúan avanzando, con perfecta confianza, a lo profundo.

–Te entrego mi corazón, duro y miserable, para que puedas reemplazarlo con el tuyo. Es solo a través de tu Corazón Inmaculado y sufriente, que puedo amar a mi Amado de la manera en que Él me ha amado.

–Te entrego mi mente, impura como es, para que la renueves a través de la preciosa corona de espinas. Dame las gracias para llevar la corona de tu Hijo como lo hiciste tú.

–Te entrego mis ojos, para que solo vean la bondad de Dios en todos; Ojos que encuentran la presencia de Dios en todo; Ojos que son capaces de contemplar la belleza de tu Hijo en la Eucaristía.

–Te doy mis oídos para que, a través de ti, pueda escuchar el susurro del Espíritu Santo y reconocer la voz de Dios que me habla.

–Te doy mi boca para que, a través de ti, el silencio se convierta en mi continuo grito de amor para mi Amado, que cada palabra que yo hable glorifique y honre a Dios.

 

Dame la gracia de tomar plena autoridad sobre mis pensamientos y palabras para que mi vida, en ti, se convierta en una rosa roja con la fragancia de pureza y humildad para la Santísima Trinidad. Amén

Mi pequeño, cree que Dios nuestro Padre recibirá la oblación de tu vidas hoy, en Espíritu y Verdad, como un torrente de gracia viva para bendecir al mundo. Debes creer en el poder de tu vida ordinaria oculta, unida como UNO, a Mi sacrificio de amor, como la fuerza oculta de Dios que renovará la faz de la tierra.

Rosario

El Rosario es un arma muy poderosa porque nos une al poder del amor de Cristo con María. Nuestra Señora nos recordó en Fátima la importancia de rezar diariamente para estar unidos con ella, para salvar a muchos del infierno y para lograr la paz en nuestros hogares y en el mundo. Cada familia debe rezar el rosario unida, todos los días.

«El Santo Rosario no es una práctica piadosa relegada al pasado, como oraciones de otros tiempos recordadas con nostalgia. Mas bien, el Rosario está experimentando una nueva primavera». -Papa Benedicto XVI, 3 de mayo de 2008, primer sábado.

🔗 Misterios del rosario con mensajes del Camino sencillo. 

Oraciones al Espíritu Santo
Consagración al Espíritu Santo de Jesús, Amor Crucificado

Oh Espíritu Santo, a través de Jesús, Amor crucificado, te consagro, todo mi ser como alma víctima sin reservas.

Al pie de la cruz, te contemplo y tu amor me MUEVE. Veo Tu ternura en medio de la angustia de Tu cuerpo desgarrado, horriblemente desfigurado por las aflicciones causadas por nuestros pecados. Oh Jesús, Amor Crucificado, VÍCTIMA DE AMOR, me uno a contigo como víctima voluntaria, UNO con Tu dolorosa Madre Bendita.

Acéptame como ofrenda, como HOSTIA VIVA Y CALIZ de tu Preciosísima Sangre, para la santificación de los sacerdotes y del mundo entero.

Espíritu Santo, FUEGO ARDIENTE del Corazón de mi Señor, consúmeme y acéptame como una humilde ofrenda al Padre por la salvación de la humanidad. Oh Jesús, Amor Crucificado, ten piedad de nosotros y del mundo entero.

Novena al Espíritu Santo
de la Comunidad Amor Crucificado, inspirada por los escritos de la B.Conchita Cabrera

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Ven Espíritu Santo, derrama sobre toda la familia de Amor Crucificado, así como nuestras propias familias, la fuente de TU gracia, y ¡enciende un nuevo Pentecostés en Tu Iglesia! ¡Ven a TUS obispos, a TUS sacerdotes, a TUS seminaristas, religiosos, a los fieles y ven sobre aquellos que no creen, a los más duros de los pecadores, y por último, ven a cada uno de nosotros! ¡Desciende sobre todos los pueblos del mundo, a todas las razas y sobre toda clase y categoría de gente!

Muévenos con tu aliento divino, purifícanos de todos nuestros pecados y líbranos de todo engaño y del mal. 

¡Enciéndenos con tu fuego, haz que arda y se consuma en tu amor! Enséñanos a comprender que Dios es todo –toda nuestra felicidad y alegría– que nuestro presente, futuro y eternidad están en sus manos. ¡Ven Espíritu Santo y transfórmanos, sálvanos, reconcílianos, únenos y conságranos a ti!

Enséñanos a pertenecer completamente a Cristo, ser uno con el Amor Crucificado y pertenecer totalmente a Dios. Te lo pedimos por la intercesión y bajo la guía y protección de la Santísima Virgen María, tu Esposa Inmaculada, Madre de Jesús y Madre nuestra, Amen.

🔗 Novena al Espíritu Santo

🔗 Más oraciones al Espíritu Santo

Oraciones de Maternidad Espiritual
Fiat a María por las Madres de la Cruz
María Hickein, adaptado de los escritos de la B. Conchita Cabrera

¡Oh Madre Santísima!, me dices que recibiste el preludio de los sacramentos en la Encarnación. Porque la Eucaristía es una extensión de la Encarnación. La Encarnación fue la primera Eucaristía, la primera comunión del mundo con Dios. Tú lo recibiste, Madre, para dármelo. Tu carne y sangre se hicieron uno con el Verbo divino, y cuando me lo diste en el Sacramento, tu substancia y Su substancia se hicieron una en mí.  

🔗Oración completa

Oración por las madres espirituales 
Para que recen los sacerdotes y seminaristas

Amado Jesús, ¡Te amo con todo mi corazón! De mi amor por Ti nace mi amor por todas las almas. Ruego que me enseñes cómo amarlos como Tú los amas. Al llamarme a ser sacerdote, me has llamado para estar cerca de Tu Sagrado Corazón, para interceder por otros y consolar a Tu Corazón. Me uno como víctima contigo en la cruz, ofreciéndome como intercesión por los que me has confiado y haciendo reparación por los pecados que cometemos contra ti.

🔗Oración completa

Examen de conciencia y otras oraciones
Letanía de la humildad
del Cardenal Merry del Val (1865-1930)

-Jesús manso y humilde de Corazón, ...Óyeme.

-Del deseo de ser estimado*     —Líbrame Jesús (se repite en cada línea)

-Del deseo de ser alabado, 

-Del deseo de ser honrado, 

-Del deseo de ser aplaudido, 

-Del deseo de ser preferido a otros, 

-Del deseo de ser consultado, 

-Del deseo de ser aceptado, 

-Del temor de ser humillado, 

-Del temor de ser despreciado, 

-Del temor de ser reprendido, 

-Del temor de ser calumniado, 

-Del temor de ser olvidado, 

-Del temor de ser puesto en ridículo, 

-Del temor de ser injuriado, 

-Del temor de ser juzgado con malicia,

 

-Que otros sean más estimados que yo, —Jesús dame la gracia de desearlo (se repite)

-Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse, 

-Que otros sean alabados y de mí no se haga caso, 

-Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil, 

-Que otros sean preferidos a mí en todo, 

-Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda,

 

ORACIÓN

Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo. Amén

*Original: «lisonjeado» (alabanza para ganar la voluntad de una persona). 

Meditaciones
Semana Santa —reflexiones
Permanece Conmigo, aprendiendo de los Misterios Gozosos
Lourdes Pinto | 21Diciembre, 2017
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Rosario: Camino de unión con Dios
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