Amor Crucificado

Comunidad Católica

El Camino Sencillo de Unión con Dios

El Camino Sencillo de Unión con Dios nos enseña a vivir, en nuestras vidas ordinarias, la alegría que San Pablo encontró siendo "UNO" con la Víctima, Cristo crucificado. Es un camino de transformación en el amor íntimo con Dios.

 

Las almas que leen este Camino Sencillo con corazones humildes y dóciles reciben:

  • La "sabiduría de la cruz" que es "locura" para el mundo, pero para todos los que reciben es el "poder de Dios" (1 Cor 1: 17-18)

  • Conocimiento de cómo “sufrir con Cristo” (Rom.8: 17) los padecimientos de sus vidas cotidianas para que sirvan como medio para crecer en una relación íntima con él.

  • Aprenden que el sufrimiento es una "perla preciosa" y medio para entrar en el Sagrado Corazón de Jesús.

  • El don de conocerse a si mismo y así llegar al verdadero arrepentimiento del corazón.

  • La gracia de adentrarse en sus heridas y unirlas a las de Cristo para ser sanadas. ¡Descubren, en este proceso, que sus heridas son un gran tesoro y no una desventaja!

  • Descubren que ser víctima de amor es el camino hacia la verdadera libertad y felicidad, a medida que participan en la obra de redención.

  • Conocen como la maternidad espiritual es parte del plan de Dios para restaurar el sacerdocio.

  • Fe y esperanza al descubrir que las apariciones aprobadas de nuestra Santísima Madre y los escritos de los papas muestran el plan perfecto de Dios para vencer sobre las tinieblas de nuestros tiempos y salvarnos.

 

El Camino Sencillo comenzó cuando una esposa y madre sencilla y ordinaria respondió con un "sí" a la invitación de Cristo a ser su alma víctima. Nos lleva a una nueva comprensión de lo que es un víctima de amor y nos anima a dar nuestro "sí" —UNO con Cristo y María— a esta invitación. ¡El remanente fiel que responde se convierte en la "fuerza oculta" de Dios, que PODRÁ traspasar las tinieblas de Satanás, levantará un sacerdocio santo, transformado y propiciará un Nuevo Pentecostés con el triunfo del Corazón Inmaculado de María para  la Iglesia y el mundo!