Amor Crucificado

Comunidad Católica

Mis Pequeñas mártires de amor 

Ustedes, Mis pequeñas, son el consuelo de Mi Corazón sufriente porque cada una se ha unido a María, la Madre de Dios y la Madre de todos. Al mirar a cada una de  ustedes, veo la belleza de ella irradiando de ustedes... Las necesito, Mis fieles, para dar vida a Mis Misioneras de la Cruz. Son Mis mártires de amor ocultos, en perfecta unión con la Reina de los Mártires, los que levantarán a Mis Apóstoles de Luz. Sepan que he puesto Mi morada en cada uno de sus corazones, por lo tanto, irradien la humildad y la pureza de Mi Madre. No se cansen, en sus vidas ocultas, de sufrir todo conmigo, porque son Mi remanente santo que Dios Padre usará para purificar a Mi Iglesia y traspasar las tinieblas que la penetran. Por lo tanto, adelante Mis hijas, como Mis santas guerreras, con María, para capturar el dragón y arrojarlo al infierno. Las bendigo con Mi Sangre preciosa y las sello con el poder de Mi Cruz. —01/04/11 El Camino #141 p. 385.

Mi pequeña semilla de mostaza, guerreras.

Mis pequeños, sepan que me complazco en ustedes porque han respondido al clamor de Mi voz. Mis pequeños, este es un tiempo en que se derrama la gracia para Mi pequeña semilla de mostaza. Cada uno de ustedes recibe la gracia de ser transformado en Mis hostias vivientes para bendecir, liberar de la esclavitud y liberar innumerables almas. Véanse como Mis guerreros cabalgando hacia el horizonte. Esta santa flota es el amor de la Luz de Dios que tiene el poder de arrojar al infierno a los espíritus de las tinieblas que ahora están cubriendo la tierra. Mi triunfo será un gran triunfo logrado a través de la fuerza más oculta de Dios: el martirio oculto de Mi Sagrado Corazón y el Inmaculado Corazón de Mi Madre. Respondan sufriendo todo conmigo en Mi sacrificio de amor. Respondan con valor y celo, creyendo que Dios les ha elegido para participar en el triunfo de Mi amor crucificado para salvar al mundo. Crean que, como Mis guerreros, los «anawim» ocultos de Dios, han montado en sus caballos y han comenzado a luchar en la gran batalla por la salvación del mundo. Permanezcan firmes viviendo diariamente lo que les he enseñado. No teman, porque el triunfo de Mi Sagrado Corazón, a través del Inmaculado Corazón de María, está cerca. Preparen el triunfo de nuestros dos corazones. Confíen en las palabras que hablo en sus corazones y compártanlas con perfecta fe y esperanza en el Dios que les ama. Vayan en paz.  —8/6/17.