Amor Crucificado

Comunidad Católica

Quienes somos

Amor Crucificado es una comunidad católica de hombres (Misioneros de la Cruz) y mujeres (Madres de la Cruz) de todos los estados de vida — casados, solteros, sacerdotes, consagrados — que han establecido una alianza con Dios y entre sí para ser víctimas ocultas del amor de Dios. El Padre Jordi Rivero y Lourdes Pinto fundaron la comunidad el 11 de marzo de 2008 en respuesta a este llamado — a ser uno con el amor crucificado de Cristo, viviendo los mensajes y enseñanzas que se encuentran en el libro de formación espiritual, El Camino Sencillo de Unión con Dios. Nuestra vocación se resume en esta llamada de Dios:  

 

«Súfrelo todo conmigo, siendo ya no dos sino uno, en Mi sacrificio de amor»

El Señor nos ha llamado a ser su "granito de mostaza", para ser consoladores de los corazones de Jesús y María, y para ser contemplativos de la Eucaristía, donde continúa su martirio oculto de amor.  Las vidas ocultas y ordinarias de las Madres y de los Misioneros de la Cruz, unidas con Amor Crucificado, se convierten en la fuerza oculta de Dios de almas víctimas que ayudan a la renovación del sacerdocio, propician un nuevo Pentecostés con el triunfo del Corazón Inmaculado de María y libran la batalla decisiva contra las fuerzas de la oscuridad.

Donde estamos ubicados

Amor Crucificado está actualmente en los EE.UU. (Florida, Georgia, Maryland, Carolina del Norte, Mississippi, Luisiana, Arkansas, Pennsylvania, Idaho, Rhode Island, Washington, Tejas, Nueva York, Colorado), Colombia, México y España (en algunos estados y países solo hay un miembro). Los miembros pueden estar en cualquier parte del mundo ya que nuestra unidad no se basa en la geografía sino en la llamada a vivir como un solo corazón la forma de vida explicada en El Camino Sencillo de Unión con Dios.

Inspirado por:

La Beata Conchita: La Comunidad Amor Crucificado fluye de las Obras de la Cruz de la Beata Conchita, esposa y madre sencilla, cuya misión era encender el fuego en la iglesia con su amor crucificado:

 

Dame las almas que me aman en el sufrimiento, que encuentran su gozo en la Cruz; de este amor está sediento mi corazón; quiero amor puro, amor expiatorio, amor desinteresado, amor solido el cual casi no existe en la tierra, y sin embargo, es el verdadero, el que salva, el que purifica, y que yo exijo en mis mandamientos. A mí no me satisfacen otros amores de oropel; todos ellos vanos, ficticios y aun culpables; sólo los que te dejo explicados. —Conchita: Diario Espiritual de una Madre de Familia.

El Papa Benedicto XVI: Nuestra comunidad se fundó durante el papado de Benedicto XVI. Él es nuestro padre espiritual, a quien Dios usó para inspirar, guiar y confirmar nuestra llamada y nuestra misión.

No es una idea ni una estrategia lo que nos une, sino el amor de Cristo y su Espíritu Santo. La efectividad de nuestro servicio a la Iglesia, la Novia de Cristo, depende esencialmente de esto, de nuestra fidelidad a la realeza divina del AMOR CRUCIFICADO.   —Benedicto XVI

Su eminencia Mauro Cardinal Piacenza: El apoyo de su eminencia a la maternidad espiritual para los sacerdotes ha sido una inspiración para nosotros. El 7 de mayo de 2013, en su papel de Prefecto de la Congregación para el Clero, nos concedió una audiencia en la que nos animó a perseverar en nuestro importante trabajo para la iglesia.

El Cardenal Piacenza con Lourdes Pinto y el Padre Jordi Rivero